Tres modelos para tres situaciones distintas
| Modelo | Funciona mejor cuando | Ventaja | Limitación |
|---|---|---|---|
| Primero en llegar | Suele haber puntos libres | Casi no requiere gestión | No da previsibilidad antes de llegar |
| Reserva | El empleado planifica su jornada y la carga | Inicio y fin claros | Una reserva no usada puede bloquear tiempo |
| Lista de espera | Las franjas útiles se llenan a menudo | Hace visible la demanda no atendida | Necesita reglas claras de promoción |
También pueden combinarse: reserva como modelo normal y lista de espera solo cuando la franja deseada está completa.
Cuándo basta con primero en llegar
Es adecuado mientras exista capacidad sobrante real.
Empieza a fallar cuando la hora de llegada se convierte en el criterio de reparto. Los empleados que empiezan antes consiguen sistemáticamente las mejores franjas y otros llegan sin saber si podrán cargar.
Señales habituales:
- competición recurrente a primera hora;
- mensajes preguntando quién moverá el coche;
- vehículos ocupando el punto todo el día;
- quejas porque el horario laboral determina el acceso.
Cuándo conviene reservar
La reserva es más útil cuando el empleado necesita saber antes de llegar si habrá una franja adecuada.
Una reserva clara debería incluir punto, fecha, hora de inicio, fin o duración y cómo cambiarla o cancelarla. La ventana de reserva y la duración máxima deben ajustarse a la demanda real.
Si se reserva “por si acaso” y luego no se cancela, aparece escasez artificial. Por eso la cancelación sencilla forma parte del modelo.
Qué aporta una lista de espera
La lista de espera responde a una pregunta diferente: ¿qué ocurre con el empleado que necesita cargar cuando todas las franjas útiles están ocupadas?
Puede conservar la solicitud y ofrecer una oportunidad cuando se cancela una reserva o aparece una alternativa. Además, la empresa obtiene una señal de demanda que un calendario de reservas normal no registra.
La regla de promoción debe ser comprensible: orden de solicitud, reglas de equidad o prioridades explícitas, pero no decisiones opacas caso por caso.
Reservas y lista de espera no controlan el cargador
Ambas reparten tiempo de carga programado. Sin integración con el hardware no saben con certeza si hay un cable conectado, una avería o consumo eléctrico en tiempo real.
Regla de decisión sencilla
- ¿Sobra capacidad? Primero en llegar puede bastar.
- ¿Hace falta previsibilidad? Introduce reservas.
- ¿Las franjas útiles están llenas a menudo? Añade lista de espera.
- ¿La demanda razonable sigue sin caber? Revisa la capacidad total.
Cómo encaja Charge Roster
Charge Roster combina horario compartido, reservas y comportamiento de lista de espera para la recarga en el trabajo. La empresa puede ver mejor también la demanda que no encontró hueco en el horario actual.
Coordina el acceso al tiempo de carga; no sustituye el control del cargador, la medición eléctrica ni la gestión de carga.